martes, 30 de septiembre de 2008

Correa se atornilla

Diario EL TIEMPO de Colombia nos trae una vision externa del proceso de Asamblea Constituyente y los datos obtenidos en referendum.
El original puede encontrarse en:
CORREA SE ATORNILLA
El contundente triunfo obtenido por los partidarios de la nueva Constitución ecuatoriana, encabezados por el presidente Rafael Correa, cambia radicalmente el panorama político de esta nación cercana por motivos de historia y vecindad. La razón es que una vez más vuelve a ganar en América Latina la postura de que es necesario un ejecutivo fuerte, que acumule dentro de su órbita más responsabilidades y mayor capacidad de gestión, en desmedro de los demás poderes públicos. Si bien dicha tendencia les puede preocupar a quienes son partidarios de un mayor equilibrio institucional, lo sucedido confirma que hay nuevos vientos soplando en la región y que estos han tenido lugar en desarrollo de procesos democráticos.

Así sucedió en el caso ecuatoriano, pues tanto la conformación de la Asamblea Constituyente, que trabajó durante la primera mitad del año, como la ratificación de la nueva Carta, fueron el resultado de la voluntad popular. En todo lo sucedido tuvo un peso inmenso la figura de Correa, un líder tan complejo como carismático, quien, además de impulsar un populismo con bases cristianas, se proyecta como una figura fuerte en un país que, en los lustros que acaban de pasar, se caracterizó por una sucesión de presidentes débiles. De hecho, los analistas prevén una fácil victoria del actual mandatario y de su movimiento, Alianza País, si, como parece previsible, tienen lugar elecciones el próximo año.

Por esto, y tal como en la Venezuela de Hugo Chávez, el palacio de Carondelet podría estar habitado por la misma persona hasta bien entrada la próxima década. Parte de la explicación tiene que ver con la inmensa capacidad de Correa de sintonizarse con la opinión, pero tampoco es despreciable el hecho de que la nueva Constitución le da un margen de maniobra mucho más amplio que a sus predecesores. Este incluye desde la posibilidad de tener bajo su égida al Banco Central, la Corte Suprema o los órganos de control, hasta ganar en gobernabilidad gracias al fin del sistema de fragmentación política, que se manifestaba a través de una multitud de partidos pequeños en el Congreso.

No obstante, como todo cheque en blanco, este también tiene peligros potenciales. Uno de ellos es la actitud pendenciera de Correa, quien no ha dudado en avasallar a sus contradictores internos como externos. Por ejemplo, su dura pelea con el alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, puede acentuar las tensiones regionales en un territorio dividido entre la costa y la sierra. Pero también decisiones como la de expulsar a compañías como la brasileña Odebrecht, al igual que anuncios sobre el no pago de la deuda externa, han llevado a una paralización de la inversión extranjera y a un alza inmensa del 'riesgo país'. Eso para no hablar de medidas que pueden desembocar en menor libertad de expresión o en un espacio más reducido para la actividad privada, pues Correa es de los que creen que el Estado lo puede hacer todo.

A todas estas, Bogotá tiene que calcular bien sus próximos pasos, con el objetivo inmediato de restablecer las relaciones diplomáticas con Quito, cortadas desde los sucesos del primero de marzo, cuando fue atacado el campamento de 'Raúl Reyes'. A pesar de que el silencio en ambas capitales ha elevado la posibilidad de que los respectivos embajadores regresen a sus sedes, es indudable que hay que trabajar mucho para recuperar la confianza perdida.

Como si eso no fuera suficientemente difícil, pocos olvidan que entre Álvaro Uribe y Rafael Correa hay todo menos química y que la posibilidad de nuevos encontrones seguirá a la orden del día. Pero ese obstáculo no debería impedir que se reanuden los lazos y que ahora sí los dos gobiernos puedan desarrollar iniciativas a favor de las zonas de frontera, que han sido las grandes víctimas de un rompimiento que, a la luz de lo ocurrido el domingo pasado, debería ser superado cuanto antes.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

El estado del mundo

Palabras de Ban Ki-Moon, Secretario de las Naciones Unidas, para la Asamblea General de la ONU. Discurso publicado por diario EL TIEMPO DE COLOMBIA.

http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/otroscolumnistas/el-estado-del-mundo_4550252-1

EL ESTADO DEL MUNDO

Todos reconocemos los peligros de hoy. Una crisis financiera global. Una crisis energética global. Una crisis de alimentos global. Las conversaciones sobre comercio colapsaron una vez más.Existen nuevos estallidos de guerra y violencia. El cambio climático amenaza cada vez más claramente nuestro planeta. Decimos que los problemas globales exigen soluciones globales.Pero, ¿hacemos algo? En verdad, hoy, también enfrentamos una crisis diferente -el desafío del liderazgo global-. Están surgiendo nuevos centros de poder y liderazgo -en Asia, América Latina y en todo el mundo recientemente desarrollado-.

En este nuevo mundo, los desafíos son cada vez más los de la colaboración, no la confrontación. Las naciones ya no pueden proteger sus intereses, o mejorar el bienestar de sus pueblos, sin la colaboración del resto.

Sin embargo, veo el peligro de que las naciones miren hacia adentro y no hacia un futuro compartido. Veo el peligro de retroceder en el progreso que hemos realizado, particularmente en el terreno del desarrollo económico y la justicia a la hora de compartir los frutos del crecimiento global.

Sí, el crecimiento global sacó a miles de millones de personas de la pobreza. Sin embargo, si uno está entre los pobres del mundo, nunca habrá sentido la pobreza con tanta crudeza. Sí, nunca se abrazó tan ampliamente el derecho y la justicia internacionales. Sin embargo, quienes viven en países donde se abusa de los derechos humanos nunca han sido tan vulnerables.

Sí, la mayoría de nosotros vive en paz y seguridad. Sin embargo, la violencia se está agravando en muchas naciones: Afganistán, Somalia, la República Democrática del Congo, Irak y Sudán.Sus problemas son parte de la emergencia de desarrollo que enfrentamos. En el último año, el precio del combustible, de los alimentos y de las materias primas subió de manera alarmante. Los países ricos temen por una recesión, mientras que los pobres ya no pueden darse el lujo de comer.

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio son parte de la solución. Pero el progreso en esta materia ha sido disparejo. No se cumplieron las promesas. No obstante, hemos logrado lo suficiente como para saber que los objetivos están al alcance.

La ONU es el adalid de los más vulnerables. Cuando acecha el desastre, actuamos. Lo hicimos este año en Haití y otras naciones del Caribe afectadas por los huracanes. Lo hicimos después del ciclón 'Nargis' en Myanmar, donde el desafío hoy es luchar por el progreso político, inclusive, pasos creíbles en materia de derechos humanos y democracia.

Hemos ayudado a la gente afectada por serias inundaciones en el sudeste asiático y por las sequías en el noreste de África, donde 14 millones de personas necesitan ayuda de emergencia. Desde que asumí, he instado a que se tomaran medidas más vigorosas en Somalia. ¿Debemos esperar y ver cómo más niños mueren en la arena?

La crisis de alimentos global no se extinguirá por sí sola. Ahora puede haber desaparecido de los titulares. El año pasado, a esta altura, el arroz costaba 330 dólares la tonelada. Hoy esta cuesta 730 dólares. La gente que solía comprar arroz por bolsa ahora lo hace por puñado. Quienes hacían dos comidas por día ahora se las arreglan con una sola.

La ONU se concentró en que semillas y fertilizantes llegaran a manos de los pequeños agricultores. Buscamos una nueva 'revolución verde' en África. Pero carecemos de nuevos recursos. La comunidad internacional no equiparó las palabras con las acciones.

En Burundi y Sierra Leona, Liberia y Timor Oriental, nuestros recursos están bajo tensión porque las fuerzas de paz de las Naciones Unidas están ayudando a los países a doblar la esquina en busca de la paz. Sin embargo, la diplomacia preventiva de la ONU suele ser fundamental. Vemos los frutos en Nepal, Kenia y, con suerte, en Zimbabue.

De la misma manera, existe una posibilidad real de reunificar a Chipre. En Georgia, las Naciones Unidas pueden ayudar a aliviar las tensiones que resultan del conflicto reciente. En Costa de Marfil, ayudaremos a organizar elecciones antes de fin de año, un avance importante hacia la recuperación y la democracia.

Pero es peligroso pensar que las Naciones Unidas pueden abordar los problemas complejos de hoy sin el pleno respaldo de sus Estados miembros. En Darfur, por caso, enfrentamos un continuo desafío para cumplir los plazos de despliegue. Carecemos de activos y personal críticos. Si no están respaldados por recursos, los mandatos están vacíos.

Y ahora todo nuestro trabajo -financiar el desarrollo, realizar inversión social en países ricos y pobres, los Objetivos de Desarrollo del Milenio, las fuerzas de paz- está en peligro debido a la crisis financiera global. Es necesario restablecer el orden en los mercados financieros internacionales. Debemos pensar en un nuevo orden económico global, que refleje más plenamente las realidades cambiantes de nuestro tiempo.

Esas realidades instan a una continua acción de las Naciones Unidas en innumerables frentes: combatir la malaria y el sida, reducir la mortalidad materna e infantil, combatir el terrorismo global y asegurar el desarme y la no proliferación nuclear. En la Península Coreana deben implementarse todos los acuerdos de las conversaciones de seis partes, e Irán debe cumplir con las resoluciones del Consejo de Seguridad y cooperar plenamente con la Agencia Internacional de Energía Atómica.

El área de los derechos humanos, por sobre todo, exige nuestra vigilancia. La justicia debe tratarse como un pilar de la paz, la seguridad y el desarrollo. Debemos fomentar "la responsabilidad de proteger". A pesar de las dificultades políticas reales, no podemos permitir que los delitos contra la humanidad no sean castigados.

El cambio climático sigue siendo la cuestión definitoria de nuestra época. Debemos recuperar nuestro dinamismo. Nuestra primera prueba se producirá en tres meses en Poznan (Polonia). Para entonces, necesitamos una visión compartida de un nuevo acuerdo sobre cambio climático global, que reemplace el Protocolo de Kyoto, que caduca en el 2012.

La base de todo el trabajo de las Naciones Unidas es la responsabilidad. Necesitamos cambiar la cultura de la ONU. Debemos volvernos más rápidos, más flexibles y más efectivos -más modernos-. Debemos reemplazar nuestro sistema actual de contratos y condiciones de servicio, que son disfuncionales y desmoralizadores.

Pero los Estados miembros de la ONU también deben asumir responsabilidades. Las resoluciones que exigen operaciones de paz no pueden seguir sancionándose sin las tropas, el dinero y el material necesarios. No podemos enviar personal valiente de la ONU -25 de sus miembros murieron este año- a todo el mundo sin garantizar su seguridad. No podemos reformar esta organización sin los recursos necesarios.

Las incertidumbres de hoy pasarán, pero solo si actuamos con sabiduría y responsabilidad. Al hacerlo, estableceremos el marco de una nueva era de estabilidad y prosperidad global, compartida más amplia y equitativamente.

jueves, 11 de septiembre de 2008

Motivos de la actual crisis economica

Algo para entender ese gran problema que es la crisis hipotecaria, cortesia de la Revista Pueblos y Jon Bengoetxea. El original puede encontrarse en:

http://www.revistapueblos.org/spip.php?article1228

MOTIVOS DE LA ACTUAL CRISIS ECONOMICA:

Traemos a colación este artículo con el fin de llegar al fondo de la actual crisis económica mundial. Aunque escrito de manera muy gráfica, resulta válido para comprender el proceso que nos ha llevado a la crítica situación económica actual. ¿Se trata de un proceso puntual o hay algo más detrás de esta crisi?
“CRISIS 2007-2008." Resumen cronológico.
Durante años, los tipos de interés vigentes en los mercados financieros internacionales han sido excepcionalmente bajos.
Esto ha hecho que los Bancos hayan visto que el negocio se les hacía más pequeño:
a.Daban préstamos a un bajo interés
b.Pagaban algo por los depósitos de los clientes (cero si el depósito está en cuenta corriente y, si además, cobran Comisión de Mantenimiento, pagaban “menos algo”)
c.Pero, con todo, el Margen de Intermediación (”a” menos “b”) decrecía
A alguien, entonces, en América, se le ocurrió que los Bancos tenían que hacer dos cosas:
a.Dar préstamos más arriesgados, por los que podrían cobrar más intereses
b.Compensar el bajo Margen aumentando el número de operaciones (1000 x poco es más que 100 x poco)
En cuanto a lo primero (créditos más arriesgados), decidieron:
a.Ofrecer hipotecas a un tipo de clientes, los “ninja” (no income, no job, no assets; o sea, personas sin ingresos fijos, sin empleo fijo, sin propiedades)
b.Cobrarles más intereses, porque había más riesgo
c.Aprovechar el boom inmobiliario que había en el mercado norteamericano
d.Además, llenos de entusiasmo, decidieron conceder créditos hipotecarios por un valor superior al valor de la casa que compraba el ninja, porque, con el citado boom inmobiliario, esa casa, en pocos meses, valdría más que la cantidad dada en préstamo.
e.A este tipo de hipotecas, les llamaron “hipotecas subprime”
i.Se llaman “hipotecas prime” las que tienen poco riesgo de impago. En una escala de clasificación entre 300 y 850 puntos, las hipotecas prime están valoradas entre 850 puntos las mejores y 620 las menos buenas.
ii.Se llaman “hipotecas subprime” las que tienen más riesgo de impago y están valoradas entre 620 las menos buenas y 300, las malas.
f.Además, como la economía americana iba muy bien, el deudor hoy insolvente podría encontrar trabajo y pagar la deuda sin problemas.
g.Este planteamiento fue bien durante algunos años. En esos años, los ninja iban pagando los plazos de la hipoteca y, además, como les habían dado más dinero del que valía su casa, se habían comprado un coche, habían hecho reformas en la casa y se habían ido de vacaciones con la familia. Todo ello, seguramente, a plazos, con el dinero de más que habían cobrado y, en algún caso, con lo que les pagaban en algún empleo o chapuza que habían conseguido.
En cuanto a lo segundo (aumento del número de operaciones):
a.Como los Bancos iban dando muchos préstamos hipotecarios, se les acababa el dinero. La solución fue muy fácil: acudir a Bancos extranjeros para que les prestasen dinero, porque para algo está la globalización. Con ello, el dinero que yo, hoy por la mañana, he ingresado en la Oficina Central de la Caja de Ahorros de San Quirico de Safaja puede estar esa misma tarde en Illinois, porque allí hay un Banco al que mi Caja de Ahorros le ha prestado mi dinero para que se lo preste a un ninja. Por supuesto, el de Illinois no sabe que el dinero le llega desde mi pueblo, y yo no sé que mi dinero, depositado en una entidad seria como es mi Caja de Ahorros, empieza a estar en un cierto riesgo. Tampoco lo sabe el Director de la Oficina de mi Caja, que sabe -y presume- de que trabaja en una Institución seria. Tampoco lo sabe el Presidente de la Caja de Ahorros, que sólo sabe que tiene invertida una parte del dinero de sus inversores en un Banco importante de Estados Unidos.
Además, resulta que existen las “Normas de Basilea”, que exigen a los Bancos de todo el mundo que tengan un Capital mínimo en relación con sus Activos. Simplificando mucho, el Balance del Banco de Illinois es:
ACTIVO PASIVO
Dinero en Caja Dinero que le han prestado otros Bancos Créditos concedidos Capital Reservas
TOTAL X millones X millones
Las Normas de Basilea exigen que el Capital de ese Banco no sea inferior a un determinado porcentaje del Activo. Entonces, si el Banco está pidiendo dinero a otros Bancos y dando muchos créditos, el porcentaje de Capital sobre el Activo de ese Banco baja y no cumple con las citadas Normas de Basilea.
Hay que inventar algo nuevo. Y eso nuevo se llama Titulización: el Banco de Illinois “empaqueta” las hipotecas -prime y subprime- en paquetes que se llaman MBS (Mortgage Backed Securities, o sea, Obligaciones garantizadas por hipotecas). O sea, donde antes tenia 1.000 hipotecas “sueltas”, dentro de la Cuenta “Créditos concedidos”, ahora tiene 10 paquetes de 100 hipotecas cada uno, en los que hay de todo, bueno (prime) y malo (subprime), como en la viña del Señor.
El Banco de Illinois va y vende rápidamente esos 10 paquetes:
a.¿Dónde va el dinero que obtiene por esos paquetes? Va al Activo, a la Cuenta de “Dinero en Caja”, que aumenta, disminuyendo por el mismo importe la Cuenta “Créditos concedidos”, con lo cual la proporción Capital/Créditos concedidos mejora y el Balance del Banco cumple con las Normas de Basilea.
b.¿Quién compra esos paquetes y además los compra rápidamente para que el Banco de Illnois “limpie” su Balance de forma inmediata? ¡Muy buena pregunta! El Banco de Illinois crea unas entidades filiales, los conduits, que no son Sociedades, sino trusts o fondos, y que, por ello no tienen obligación de consolidar sus Balances con los del Banco matriz. Es decir, de repente, aparecen en el mercado dos tipos de entidades:
i.El Banco de Illinois, con la cara limpia
ii.El Chicago Trust Corporation (o el nombre que le queráis poner), con el siguiente Balance:
ACTIVO PASIVO
Los 10 paquetes de hipotecas Capital: lo que ha pagado por esos paquetes
¿Cómo se financian los conduits? En otras palabras, ¿de dónde sacan dinero para comprar al Banco de Illinois los paquetes de hipotecas? De varios sitios:
a.Mediante créditos de otros Bancos (4º Comentario: La bola sigue haciéndose más grande)
b.Contratando los servicios de Bancos de Inversión que pueden vender esos MBS a Fondos de Inversión, Sociedades de Capital Riesgo, Aseguradoras, Financieras, Sociedades patrimoniales de una familia, etc. (5º Comentario: fijaos que el peligro se nos va acercando, no a España, sino a nuestra familia, porque igual, animado por el Director de la oficina de San Quirico, voy y meto mi dinero en un Fondo de Inversión)
c.Lo que pasa es que, para ser “financieramente correctos”, los conduits o MBS tenían que ser bien calificados por las agencias de rating, que dan calificaciones en función de la solvencia. Estas calificaciones dicen: “a esta empresa, a este Estado, a esta organización se le puede prestar dinero sin riesgo”, o “tengan cuidado con estos otros porque se arriesga usted a que no le paguen”.
d.Incluyo aquí lo que decía el vocablo “Rating” de este Diccionario, para que lo tengáis todo en el mismo bloque:
RATING. Calificación crediticia de una Compañía o una Institución, hecha por una agencia especializada. En España, la agencia líder en este campo es Fitch Ratings.
Los niveles son:
AAA, el máximo AA A BBB BB Otros, pero son muy malos
En general:
Un Banco o Caja grande suele tener un rating de AA Un Banco o Caja mediano, un rating de A
e.Las Agencias de rating otorgaban estas calificaciones o les daban otros nombres, más sofisticados, pero que, al final, dicen lo mismo:
Llamaban:
Investment grade a los MBS que representaban hipotecas prime, o sea, las de menos riesgo (serían las AAA, AA y A)
Mezzanine, a las intermedias (supongo que las BBB y quizá las BB)
Equity a las malas, de alto riesgo, o sea, a las subprime, que, en este tinglado, son las protagonistas
f.Los Bancos de Inversión colocaban fácilmente las mejores (investment grade), a inversores conservadores, y a intereses bajos.
g.Otros gestores de Fondos, Sociedades de Capital Riesgo, etc, más agresivos . pretendían obtener, a toda costa, rentabilidades más altas, entre otras razones porque esos señores cobran el bonus de final de año en función de la rentabilidad obtenida.
h.Problema: ¿Cómo vender MBS de los malos a estos últimos gestores sin que se note excesivamente que están incurriendo en riesgos excesivos?
j.Algunos Bancos de Inversión lograron, de las Agencias de Rating una recalificación (un re-rating, palabro que no existe, pero que sirve para entendernos)
k.El re-rating es un invento para subir el rating de los MBS malos, que consiste en:
i.Estructurarlos en tramos, a los que les llaman tranches, ordenando, de mayor a menor, la probabilidad de un impago, y con el compromiso de priorizar el pago a los menos malos. Es decir:
1.Yo compro un paquete de MBS, en el que me dicen que los tres primeros MBS son relativamente buenos, los tres segundos, muy regulares y los tres terceros, francamente malos. Esto quiere decir que he estructurado el paquete de MBS en tres tranches: el relativamente bueno, el muy regular y el muy malo.
Me comprometo a que si no paga nadie del tranche muy malo (o como dicen estos señores, si en el tramo malo incurro en default), pero cobro algo del tranche muy regular y bastante del relativamente bueno, todo irá a pagar las hipotecas del tranche relativamente bueno, con lo que, automáticamente, este tranche podrá ser calificado de AAA.
En los “Comentarios de Coyuntura Económica del IESE”, de Enero 2008, de los que he sacado la mayor parte de lo que os estoy diciendo, le llaman a esto “magia financiera”
ii.Para acabar de liar a los de San Quirico, estos MBS ordenados en tranches fueron rebautizados como CDO (Collateralized Debt Obligations, Obligaciones de Deuda Colateralizada), como se les podía haber dado otro nombre exótico.
iii.No contentos con lo anterior, los magos financieros crearon otro producto importante: los CDS (Credit Default Swaps) En este caso, el adquirente, el que compraba los CDO, asumía un riesgo de impago por los CDO que compraba, cobrando más intereses. O sea, compraba el CDO y decía: “si falla, pierdo el dinero. Si no falla, cobro más intereses.”
iv.Siguiendo con los inventos, se creó otro instrumento, el Synthetic CDO, que no he conseguido entender, pero que daba una rentabilidad sorprendentemente elevada.
v.Más aún: los que compraban los Synthetic CDO podían comprarlos mediante créditos bancarios muy baratos. El diferencial entre estos intereses muy baratos y los altos rendimientos del Synthetic hacía extraordinariamente rentable la operación.
Al llegar aquí y confiando en que no os hayáis perdido demasiado, quiero recordar una cosa que es posible que se os haya olvidado, dada la complejidad de las operaciones descritas: que todo está basado en que los ninjas pagarán sus hipotecas y que el mercado inmobiliario norteamericano seguirá subiendo.
- PERO:
a.A principios de 2007, los precios de las viviendas norteamericanas se desplomaron.
b.Muchos de los ninjas se dieron cuenta de que estaban pagando por su casa más de lo que ahora valía y decidieron (o no pudieron) seguir pagando sus hipotecas.
c.Automáticamente, nadie quiso comprar MBS, CDO, CDS, Synthetic CDO y los que ya los tenían no pudieron venderlos.
d.Todo el montaje se fue hundiendo y un día, el Director de la Oficina de San Quirico llamó a un vecino para decirle que bueno, que aquel dinero se había esfumado, o, en el mejor de los casos, había perdido un 60 % de su valor.
e. Nadie sabe dónde está ese dinero. Y al decir nadie, quiero decir NADIE.
f.Pero las cosas van más allá. Porque nadie -ni ellos- sabe la porquería que tienen los Bancos en los paquetes de hipotecas que compraron, y como nadie lo sabe, los Bancos empiezan a no fiarse unos de otros.
g.Como no se fían, cuando necesitan dinero y van al MERCADO INTERBANCARIO, que es donde los Bancos se prestan dinero unos a otros, o no se lo prestan o se lo prestan caro. El interés a que se prestan dinero los Bancos en el Interbancario es el Euribor (Europe Interbank Offered Rate, o sea, Tasa de Interés ofrecida en el mercado interbancario en Europa), tasa que, como podéis ver en el vocablo EURIBOR A 3 MESES de este Diccionario, ha ido subiendo (ahora está empezando a bajar.)
h.Por tanto, los Bancos ahora no tienen dinero. Consecuencias:
i.No dan créditos
ii.No dan hipotecas, con lo que los Astroc, Renta Corporación, Colonial, etc., lo empiezan a pasar mal, MUY MAL. Y los accionistas que compraron acciones de esas empresas, ven que las cotizaciones de esas Sociedades van cayendo vertiginosamente.
iii.El Euribor a 12 meses, que es el índice de referencia de las hipotecas, ha ido subiendo (v. Vocablo EURIBOR A 12 MESES en este Diccionario), lo que hace que el español medio, que tiene su hipoteca, empieza a sudar para pagar las cuotas mensuales. (Ahora ha empezado a bajar)
iv.Como los Bancos no tienen dinero,
1.Venden sus participaciones en empresas 2.Venden sus edificios 3.Hacen campañas para que metamos dinero, ofreciéndonos mejores condiciones
v.Como la gente empieza a sentirse apretada por el pago de la hipoteca, va menos al Corte Inglés.
vi.Como el Corte Inglés lo nota, compra menos al fabricante de calcetines de Mataró, que tampoco sabía que existían los ninja.
vii.El fabricante de calcetines piensa que, como vende menos calcetines, le empieza a sobrar personal y despide a unos cuantos.
viii.Y esto se refleja en el índice de paro, fundamentalmente en Mataró, donde la gente empieza a comprar menos en las tiendas.
Esto es un Diccionario de vocablos. Lo que pasa es que el vocablo “Crisis 2007-2008″ es muy serio. El título puede inducir a error, pensando que la crisis se va a acabar en 2008. Ahora viene otra pregunta: “¿Hasta cuándo va a durar esto?
Pues muy buena pregunta, también. muy difícil de contestar, por varias razones:
a.Porque se sigue sin conocer la dimensión del problema (las cifras varían de 100.000 a 500.000 millones de dólares)
b.Porque no se sabe quiénes son los afectados. No se sabe si mi Banco, el de toda la vida, Banco serio y con tradición en la zona, tiene mucha porquería en el Activo. Lo malo es que mi Banco tampoco lo sabe.
c.Cuando, en América, las hipotecas no pagadas por los ninja se vayan ejecutando, o sea, los Bancos puedan vender las casas hipotecadas por el precio que sea, algo valdrán los MBS, CDO, CDS y hasta los Synthetic.
d.Mientras tanto, nadie se fía de nadie.

a.Alguien ha calificado este asunto como “la gran estafa”
b.Otros han dicho que el Crack del 29, comparado con esto, es un juego de niñas en el patio de recreo de un convento de monjas
c.Bastantes, quizá muchos, se han enriquecido con los bonus que han ido cobrando. Ahora, se quedarán sin empleo, pero tendrán el bonus guardado en algún lugar, quizá en un armario blindado, que es posible que sea donde esté más seguro y protegido de otras innovaciones financieras que se le pueden ocurrir a alguien.
d.Las autoridades financieras tienen una gran responsabilidad sobre lo que ha ocurrido. Las Normas de Basilea, teóricamente diseñadas para controlar el sistema, han estimulado la TITULIZACIÓN hasta extremos capaces de oscurecer y complicar enormemente los mercados a los que se pretendía proteger.
e.Los Consejos de Administración de las entidades financieras involucradas en este gran fiasco, tienen una gran responsabilidad, porque no se han enterado de nada. Y ahí incluyo el Consejo de Administración de la Caja de Ahorros de San Quirico.
f.Algunas agencias de rating han sido incompetentes o no independientes respecto a sus clientes, lo cual es muy serio
Fin de la historia (por ahora): los principales Bancos Centrales (el Banco Central Europeo, la Reserva Federal norteamericana) han ido inyectando liquidez monetaria para que los Bancos puedan tener dinero.
Hay expertos que dicen que sí que hay dinero, pero que lo que no hay es confianza. O sea, que la crisis de liquidez es una auténtica crisis de no fiarse del prójimo.
Mientras tanto, los FONDOS SOBERANOS, o sea, los Fondos de inversión creados por Estados con recursos procedentes del superávit en sus cuentas, (procedentes principalmente del petróleo y del gas) como los Fondos de los Emiratos árabes, países asiáticos, Rusia, etc., están comprando participaciones importantes en Bancos americanos para sacarles del atasco en que se han metido.”

viernes, 5 de septiembre de 2008

La confusion

Santiago Roldos es alguien que como se dice en el calle, el no se casa con nadie. Escribio hace poco en el diario EL TELEGRAFO (estatal, pero por eso no dejaba de criticar al presidente y me imagino que por eso ya no escribe ahi), no tiene miedo en criticar y demostrar la verguenza que le da ser pariente de alguien como Abdala Bucaram. En su articulo de la revista Vistazo, "La confusion" rememora la situacion actual del pais y como el debate constitucional se ha vuelto una conversacion teologica y un concurso de popularidad.

Tambien puede encontrarse en: http://www.vistazo.com/webpages/impresa.php?edicion=985&sID=3&ID=2066


Jóvenes que no parecen jóvenes, a favor del sí y el no, disfrazados de proyectos de funcionarios públicos privatizados, entran al escenario de la discusión política.
A trompicones —estéticos y filosóficos— el hasta hace muy poco imposible relevo generacional, uno de los procesos ineludibles de la continuidad de la vida, empieza a desempolvarse. Algo se está moviendo en el país paralítico que había que echar a andar desde hace 30 años. Pero, ¿hasta qué punto ese relevo se genera más en un colapso del aparato anquilosado, reproduciendo la solemnidad en la indumentaria y la semántica, antes que en un cambio verdaderamente revolucionario de prácticas y actitudes, incluyendo una crítica al nivel y a la construcción tradicional del discurso? Más allá de la eficacia mercantil de la propaganda, nivel del discurso es exactamente lo opuesto a reproducción de la demagogia, que significa literalmente: lo que el pueblo quiere escuchar (tal como comprobaron algunos asambleístas progresistas, la mayoría de la sociedad ecuatoriana, cuestión de tiempo y proceso, no quiso o no pudo asumir ciertos debates, no sólo normalizados en otras latitudes del mundo, sino cruelmente estructurales del status quo de nuestra corrupción, falocracia y subdesarrollo).

Para mí estos son los tiempos más oscuros que ha vivido el país desde los tiempos de León Febres-Cordero. No abogo, en lo más mínimo, a favor de la improbada calidad de los procesos gobernados por Rodrigo Borja, Sixto Durán Ballén, Abdalá Bucaram- Arteaga-Alarcón, Jamil Mahuad-Noboa y Lucio Gutiérrez-Palacio.

Se trata más bien de contrastar lo blanco y negro de unas gestiones que nos permitían ubicar, con mayor facilidad, fronteras entre conservadurismo y cambio, así como sus retos e inconsecuencias.

Es como si el Ecuador, al menos en el plano de la política, más allá del bien y del mal (la moral, la adjetivación y la descalificación no sólo continúan imperando en nuestra retórica política, sino que se han agudizado) hubiese llegado recién al mundo de la posmodernidad: todo muy confundido y mezclado, incluso más que en los denunciados tiempos del febresborjismo, cima de la sensación apocalíptica de que “todo es lo mismo”; pues ahora no se trata, al menos no solamente, de una probable o real traición a los principios inspiradores del cambio, sino más bien de la agudización de una crisis de representación sustentada, por un lado, en la varias veces denunciada “velocidad” con la que la sociedad civil desea que se produzca dicha transformación (similar a la temporalidad narcisista de la clase media argentina, que saca presidentes al ritmo de la depresión de sus cuentas de ahorros, y no de la explotación general del sistema). Y, por otra parte, en una revancha popular digna de las tradiciones menos ideológicas del populismo, cuyos protagonistas, para mayor INRI, proceden más bien de esas mismas clases medias en alza (los nuevos ricos de la política) antes que de los sectores “populares”.

Mayor confusión cuando a todo lo ancho del abanico del sí, desde el “sí a todo” hasta el “sí –supuestamente– crítico” (más que postura crítica, lo suyo parece una doble precaución: cuidado y resulta que este sí es el cambio, aunque no lo parezca; y cuidado, aunque no sea el cambio, nos quedamos a la vera del poder), la democracia que propugna esta autodenominada revolución ciudadana (definida nuestra impronta revolucionaria desde las agencias de publicidad y el aparato estatal) está liderada por un estadista cuya concepción majestuosa del poder y su relación con la productividad provienen de una tradición autoritaria anterior al proyecto de ciudadanización emprendida hace más de dos siglos por la Revolución (ciertamente burguesa) Francesa. Una tradición medieval. Utopía, en su acepción de ingenuidad, que revela la disposición/ceguera de diversos sectores proclives al cambio del sí “no-a-todo”, sino “a-pesar-de-todo”, entre otras cosas: de que la izquierda y la derecha estén confundidas en el propio seno constituyente del Gobierno.

El chuchaqui del siglo XX

Siempre he tenido curiosidad por los editoriales de Gonzalo Peltzer. Es una mezcla de intelectualismo con pensamiento de hombre comun, como una charla de economia con un minero, como un profesor que te hace facil lo inentendible. Marx ya decia que los novelistas tenian ese algo para entender la economia y el preferia leer a Dickens que a Hegels. Para muestra este articulo que salio hoy en el diario EL UNIVERSO.
El original se lo puede encontrar en:

El populismo usa al pueblo para mantenerse en el poder: no pretende servirlo sino servirse de él. No le interesa sacarlo de la pobreza porque medra con la miseria generalizada: cuanto más pobres más populismo. Tampoco quiere impedir la ignorancia –que es mucho peor que la miseria– porque el electorado educado los reventaría con sus votos.
Llevo años anotando explicaciones con paciencia de monje medieval. Es que no encuentro la precisa, la que exprese con claridad lo que nos pasa a los argentinos. Por eso paré los oídos y la respiración el día en que Pilar Rahola, la periodista catalana, le preguntó inocente al doble ex presidente de Uruguay, Julio María Sanguinetti: “¿Hacia dónde va la Argentina?”. “El problema, mi querida Pilar, es que la Argentina no va hacia ninguna parte”, contestó don Julio con un resoplido. Otra vez nos dijo otro presidente oriental que somos todos ladrones, y recalcó “del primero al último”, pero sospeché de esta como de cualquier generalización, más propia de los integrismos fanáticos que de un pensador con criterio.
Hace pocos días me ocurrió con un sabio profesor español que lleva unos 50 años en nuestra América y que no nombro para no ponerlo en el yunque del poder: “Lo que nos pasa es que andamos con resaca de populismo”. Y me recordó que el siglo XX fue época terrible: dos guerras como nunca había visto la humanidad, exterminios en masa, genocidios, deportaciones colectivas... Y también que fue el siglo del comunismo, una ideología que hace apenas 30 años nos parecía eterna y que se desbarató dejando solo flecos que perduran arrumbados como tiranías en Cuba y Corea del Norte, olvidados como los pedazos dispersos del mapa perfecto de Borges: aquel tan grande –y tan inútil– como la superficie de la tierra que representaba.
El siglo XXI llegó a Sudamérica con el chuchaqui del populismo que se adueñó del poder en el continente por años y años del siglo pasado, como botones que se alzaban cuando otros se aplastaban. Aunque algunas lo fueron, no me refiero a las dictaduras militares que se volvieron moda degenerada con el beneplácito bastante elocuente, en muchos casos, de la Casa Blanca. Populista fue el gobierno militar de Juan Velasco Alvarado en el Perú, los de Getulio Vargas en Brasil, de Juan Perón en la Argentina o de José María Velasco Ibarra en el Ecuador. También el de Alfredo Stroessner en Paraguay y el de Anastasio Somoza en Nicaragua. Fujimori fue el último que lo intentó, pero ya no estaba el horno para esos bollos.
“El peronismo es una máquina electoral que muta hacia los votos”, me dijo hace poco –y lo anoté en mi cuaderno de citas célebres– un amigo peronista visceral, de esos que le rezan a Evita antes de acostarse. Pero no creo que esa sea una definición tan cabal del peronismo como del populismo. El populismo usa al pueblo para mantenerse en el poder: no pretende servirlo sino servirse de él. No le interesa sacarlo de la pobreza porque medra con la miseria generalizada: cuanto más pobres más populismo. Tampoco quiere impedir la ignorancia –que es mucho peor que la miseria– porque el electorado educado los reventaría con sus votos. El pueblo inculto y pobre es obediente a los mesías de cartón, cree en la retórica hueca pero vehemente de los cínicos y no discierne la mentira de la verdad. Es pasto fácil de la cultura de la vagancia y también amigo del dinero fácil. El Estado lo es todo en los populismos y más que todo. Es quien paga los sueldos y también los subsidios y hasta intenta adueñarse de los medios de comunicación. Llena la caja con el dinero de los que producen y la vacía derrochándolo en los que no trabajan, que los votan encantados una y otra vez y de nuevo y otra vez más. El populista subsidia el transporte para que sea barato y baja los precios a fuerza de perseguir a quienes los suben. Entonces aparece infalible el desabastecimiento: faltan justo las mercaderías que la gente más necesita porque deja de ser negocio producirlas. Hasta que el gobierno se le ocurre fabricarlas por su cuenta y entonces es todo mucho más barato y hay más empleos para los vagos recontentos y ultraoficialistas. Para colmo les sobra el tiempo para dar vivas al gobierno en actos y mítines en los que se paga a buen precio la asistencia y dan billete por el aduleo, el aplauso fácil y los bombos y las cornetas y los tambores que calientan la diarrea verbal del poder. Eso sí, la leche y el pan se vuelven imbebibles e incomibles, pero entonces el cinismo les echa la culpa a los millonarios, que para todo populismo es el enemigo número uno del pueblo soberano.
Los argentinos suponemos que la resaca es síndrome de abstinencia y la aplacamos con un poco de cerveza. Los colombianos curan el guayabo con caldo de costilla. En las farmacias de Paraguay se vende sin suspicacias un remedio marca Resacol. Y en el Ecuador el cebiche es milagroso. Todo chuchaqui tiene su lado bueno y su lado malo. Lo malo es el dolor de cabeza, lo bueno es que se pasa pronto.